Nuestro reconocimiento a quien corresponde: Alfredo Pérez (Sr.Alcalde) que ha hecho las gestiones y al Patrimonio del Estado que ha valorado el peligro aprobando los presupuestos como “urgentes”. Contra lo que en general se percibe en estos tiempos, se ha trabajado con criterio y bien, el color de la piedra comienza a igualarse y a los visitantes ni les llama la atención. Se consolidaron los torreones en el verano y en el otoño se han afianzado las piedras del foso, de la puerta gótica de la barbacana y finalmente se ha vuelto a levantar parte de la muralla oeste que se cayó hace años y que resultaba peligrosa para los habitantes y visitantes de Calatañazor. Gracias a todos los que se han interesado en resolver estos problemas de un modo rápido y eficaz, Calatañazor es ahora más seguro, En poco tiempo también será también más bonito, con unos menos “desdentados”.